Dos poemas de ojalases y recuerdos de Raquel Bluvstein

OJALÁ

“Somos niños.”

 

Ojalá fuéramos niños, niños pequeños-

bendito sea nuestro olvido de los años tiernos.

Aún tenemos mucho camino por delante -para ser

mayores, estar tristes y pensar en los recuerdos.

 

Ojalá fuéramos niños de alma rosada

recogiendo alegrías como cortan las flores en la mies.

Sin cansarse sus manos, su tesoro sin agotarse

y riéndose el sol en las gotas de sus lágrimas.

 

Sêvat, 5961 (enero-febrero 1931)

 

"Caray con el destino", Esther Rodríguez Cabrales

 

JUNTO A LA VENTANA

A mi vecina Tuviva

 

También hay alegría, también hay un poco de alegría

en este triste mundo:

en el pequeño patio, abajo,

tiene mi vecina un huerto de verduras.

 

Hay en el huerto, en sus dos únicos surcos,

hermosos rizos de guisante,

rabanitos de purpúreos ojos

y arrogantes rabos de cebolla.

 

Y abajo, de entre los surcos,

hacia la alta ventana de mi cuarto,

una imagen del pasado, amada y olvidada

trepa y observa en silencio.

 

 

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~ por juannicho en septiembre 16, 2010.

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