Pena de burócratas

   [A veces más que rabia es tristeza lo que provocan los seres entregados a las inercias de la burocracia. Es difícil no asombrarse de la estupidez cuando es adoptada como divisa en la vida por tanta y tanta gente que cree que las reglas, por el mero hecho de ser reglas, ya tienen un sentido y una justificación existencial que les libra de cuestionarlas o tan sólo de interesarse por ellas. Creo que pasarán años sin que deje de hacerme mala sangre por los malos ratos que me han causado dependientes, revisores, camareros, policías, empleados, vendedores, jueces, doctores, enfermeras, jefes de todo pelaje, más policías, más camareros, funcionarios, más funcionarios, revisores de metro, bus, tren… en fin, toda la gente para la que la normativa estricta de su trabajo se antepone no ya al sentido común sino a los mínimos más mínimos de la simple amabilidad…

   No me molesto porque me despierten en el hospital para darme la pastilla de dormir porque eso es algo que en el fondo me hizo gracia, pero cuando me encuentro con verdaderos corazones embrutecidos y mecanizados siento que me deslizo por una pendiente de desencanto y desesperación que me hace difícil congraciarme con mi especie…

   Los políticos son una especie de interés mínimo en lo humano y que sin embargo acaparan la atención casi exclusiva de los medios. En la vida ocurren multitud de hechos maravillosos unos y espantosos otros y sin embargo, cuando se recapitula en la televisión sobre lo que ha pasado en el día, sólo se nos habla de declaraciones mediocres de políticos y de divagaciones asombrosas por lo vacías de multitud de futbolistas.

   Todo esto lleva a muchos peligros. Por ejemplo: Las normas. Al santificar las normas junto al vacío del intelecto y el sentimiento se provoca que la gente considere que si va en coche y tú, triste peatón, cometes la ILEGAL temeridad de cruzar en rojo o por un sitio que no toca… ellos se sienten con el derecho legal y moral de atropellarte, es decir, de matarte. Es así, podéis comprobarlo. Incluso más de uno tratará de acelerar cuando te vea. Es un hecho tan comprobado por mí cada día que a veces me dan ganas de gritar. Esos conductores creen que tienen razón LEGAL y, por lo tanto, pueden matarte: ESTÁN EN SU DERECHO. La vida en realidad ya no tiene demasiado valor para nadie. Esto es muy grave. Ya os pondré más tristes ejemplos. De momento, una jocosa escena de la más cruda realidad para [otra expresión a exterminar] “desengrasar”…:]

   “EL PEOR SERVICIO DE AUTOBÚS. ¿Habrá algún servicio de autobús que pueda rivalizar con la línea de Hanley a Bagnall, en Staffordshire? En 1976 se informó de que los autobuses ya no paraban a recoger a los pasajeros.

   La noticia salió a la luz cuando uno de estos pasajeros, el señor Bill Hancock, protestó de que los autobuses que hacían la ruta pasaban de largo con frecuencia ante colas de hasta treinta pasajeros.

   El concejal Arthur Cholerton entró en la historia del transporte al declarar que si los autobuses se paraban a recoger a los pasajeros retrasaban los horarios establecidos.”

De El libro de los fracasos heroicos, Stephen Pile

Anuncios

~ por juannicho en septiembre 20, 2010.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: