La vida y el arte como pérdida de tiempo (Contra el neo-trogloditismo mayoritario)

   “(…)

   -Oye -pregunta la vieja-, ¿y de dónde sacan esos disparates?

   -Bueno, dicen que es lo moderno y no sé qué más -murmura el desdentado vejete-. figúrate que por este lado, a cuatro días de camino, deambulaba una nueva tribu, unos vagos extranjeros. Y dicen que ellos hacen las cosas así. Para que lo sepas, los nuestros han sacado todas esas tonterías de ellos. Eso de las armas de hueso y demás… Hasta… ¡hasta se las compran a ellos -grita indignado- a cambio de nuestras buenas pieles…! ¡Como si los extranjeros nos hubieran traído alguna vez algo bueno! No hay que hacer tratos con esa clase de sinvergüenzas. Y, además, las viejas experiencias de los antepasados valen más que nada. A cada extranjero se le debe atacar sin consideraciones, ¡afeitarle en seco! Así se ha hecho siempre; nada de melindres y ¡matar! “Pero padre -me dice el hijo-, hoy existen otras condiciones, ahora se ha establecido el intercambio de mercancías…” “Si le doy una paliza a alguien y le quito lo que tiene, entonces ya tengo su mercancía sin necesidad de intercambio. ¿Para qué sirve todo eso?.” “No puede ser, padre -contesta el hijo-, eso se paga con vidas humanas y es una lástima.” Así que ya lo ves; lástima de vidas humanas… Esas son las ideas de hoy -murmura el viejo señor asqueado- ¡Lo que pasa es que son unos cobardes! Dicen que es una lástima las vidas… Y dime tú, ¿cómo va a alimentarse un día tanta gente, si no se matan unos a otros? Si ya ahora hay pocas bestias para todos… Ya lo ves. Las vidas humanas les dan lástima; pero respeto a la tradición, a los antepasados y a los padres, eso no lo tienen. ¡Es una rebelión! -exclama violentamente el abuelo Marek-. El otro día miro a uno de esos mocosos y estaba garabateando en la pared de la cueva algo parecido a un bisonte. Yo le di un cachete, pero enseguida salió en su defensa nuestro hijo: “Déjelo, padre, si el animal parece que está vivo…” ¡Eso ya es más de lo que uno puede aguantar! ¿Acaso se han hecho alguna vez esas cosas inútiles? Si no tienes nada que hacer, muchacho, pule un pedazo de piedra, pero no pintes el bisonte en la pared… ¿Para qué nos hacen falta esas tonterías?

   (…)”

De Sobre la decadencia de los tiempos, Karel Capek

~ por juannicho en septiembre 24, 2010.

Una respuesta to “La vida y el arte como pérdida de tiempo (Contra el neo-trogloditismo mayoritario)”

  1. Bello poema, bella traducción,

    abrazos,

    Natalia Litvinova

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