Cosas de aburrir

LA CONFERENCIA MÁS ABURRIDA

   Una de las conferencias más aburridas del mundo civilizado la dio el doctor David Coward en la universidad de Leeds. Ganó dos años seguidos el concurso de “La conferencia más aburrida del año” que se celebra anualmente en Leeds. Los conferenciantes se nominan ellos mismos y pueden hablar de cualquier tema. El doctor Coward, del departamento de francés, estableció el record en 1977 con una charla deliciosamente tediosa sobre “El problema de los urinarios masculinos”. Para ganar tuvo que superar algunos peligrosos competidores, como el conferenciante que se quedó dormido a la tercera frase entre abucheos y silbidos, o un miembro del claustro de medicina que ilustró su conferencia “Cómo diferenciar la izquierda de la derecha” con diapositivas de una bola de billar vista desde diferentes ángulos.

   El año anterior el doctor Coward había ganado con una explicación marxista de un chiste sobre cocos. “No era un chiste excesivamente divertido -dijo-, pero después de explicarlo durante veinte minutos, el público empezaba a ver sus méritos encubiertos.” Se retiró de la competición imbatido.

EL PEOR PREDICADOR

   En lo que se refiere a puro aburrimiento creativo, el reverendo Frederick Denison Maurice (1805-1872) tenía poca competencia. El señor Aubrey de Vere dijo de sus sermones: “Escucharle era como comer crema de guisantes con un tenedor”.

   Como los demás miembros de su congregación, nunca sabremos de qué trataban sus pláticas. El señor Montsuart Grant era uno de sus admiradores más ávidos. “Entre unas cosas y otras, le habré oído aproximadamente treinta o cuarenta veces, y nunca he sacado una sola idea en claro. Ni siquiera la sensación de que tuviera más que una vaguísima noción de lo que quería decir.”

   Cuando le pidieron al doctor Benjamin Jowett, preceptor del Balliol College, Oxford, que resumiera alguno de los conceptos de Maurice, respondió: “Bueno, lo poco que entendí fue que hoy era mañana y que este mundo era lo mismo que el otro.”

   El único competidor serio del reverendo Maurice podría ser el doctor Robert South, del que se dice que, en 1689, durmió a su congregación entera, incluido el rey de Inglaterra.

   En cierto momento interrumpió el sermón para decir: “Milord Lauderdale, despierte. Ronca usted tan fuerte que va a despertar al rey.”

De El libro de los fracasos heroicos, Stephen Pile

 

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~ por juannicho en octubre 31, 2010.

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