Vidas amenas (I): Un desperdicio de torero

 

   Era la época en que los toreros sufrían. Soñaban con la sopa y aprendían a decir la zeta. En el siglo XIX, el Espartero se entregaba a faenas obscenamente temerarias mientras repetía una frase a los que querían reconducir su valor y por tanto protegerle: “Más cornás da el hambre”. Y quién sabe si durante la corná que le mató no le rugían las tripas. El hecho es que hubo un torero no mucho después en el que todo resultaba paradójico: le llamaban Desperdicios y así se arrugaba el gesto al oír su nombre, aunque proviniera de aquello de “su toreo no tiene desperdicio”, que algún sabio de la España negra pronunciara solemne un día. Desperdicios mejoró el arquetipo de torero sacrificado, épico, de los que contemplaban seriamente el morir en el ruedo, como los antiguos soldados dejar el pellejo en el así llamado por ellos “campo del honor”. Era de esos toreros que, como ciertos cantantes o poetas de ahora, cuando se los ve se puede aventurar ya sin temor a equivocarse uno que ya están muertos, y que sus evoluciones en el arte son una manera, loable, eso sí, de hacer tiempo. ¿Alguien se atrevería a insinuar que es poca la aportación de Desperdicios a la vida, consistente en la siguiente frase: “No es nada lo del ojo y lo lleva en la mano”? No la dijo él, sino que se refería a él. Tras una espectacular cogida en la que quedó bañado en sangre, se dio cuenta de que el ojo había quedado colgando tras la cornada, por lo que lo ayudó con la mano a desprenderse. Salió del ruedo asegurando que estaba bien, que no había pasado nada. De ahí esta gloriosa constatación de lo inútil de la preocupación ante el daño: “No es nada lo del ojo y lo lleva en la mano”. A partir de entonces, todo sea dicho, también fue llamado, menos gloriosamente, LA JACA TUERTA. Pero bueno, ahí está esa modesta enseñanza de charcutería. Para qué preocuparse. De un solo golpe todo se volverá negro, y en esta nueva noche la vuelta al ruedo la dará el silencio.

 

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~ por juannicho en marzo 6, 2012.

Una respuesta to “Vidas amenas (I): Un desperdicio de torero”

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