¡Van a por nosotros! (A favor de los accidentes)

 

 

LA BALADA DE JEREMIAH WATSON

 

   Jeremiah Watson hubiera sido el vaquero más rápido del condado si no fuese porque en el primer duelo se le encasquilló el revólver.

 

LA VUELTA DEL GUERRERO

 

   Y encima, al regresar de la batalla, nos habían robado el coche.

 

                                                      *          *          *

 

   Todo el mundo es normal hasta que le conoces.

 

    Estar harto no es un compromiso vital. Aburrirse tampoco.

 

    Si el amor es lo que mueve el mundo, ¿por qué siempre estamos en el mismo sitio?

 

   Ladran, luego cabalgamos, y así toda la tarde.

 

                                                       *          *          *

 

   Ratificar: Convertirlo todo en rata.

 

   Sepulcro: Mandato intrínseco hacia la higiene y el ornato personal, que ha de observarse estrictamente hasta la fosa.

 

   Vida: Enfermedad de transmisión sexual.

 

 

                                                      *          *          *

 

   Aunque colgada de un árbol y con las manos atadas a la espalda, la bella hurí Sorazaya tuvo paciencia, esperó su momento y -en el preciso instante en que el sol atravesaba el azimut del horizonte-, el árbol del que pendía se convirtió en un espejismo. Y así, liberada de la soga, murió contentísima y rozagante, de hambre y de sed, en medio del terrible desierto del Simmun.

 

    Wilson Dickynson (nombre ficticio) vivía en las cercanías de Plutonio, aunque su segunda residencia estaba en el anillo con dedicatoria de Saturno. Fue en una de esas salidas de fin de semana, que Dickynson erró el rumbo y fue a parar a un planeta poco amistoso. Dos millones de años después despertó en un bloque de hielo que se iba fundiendo -millón más, millón menos- a una velocidad supersónica. Y entonces se acordó de que se había dejado encendida la luz de su casa al marcharse. Y todo lo demás ya no le pareció tan grave.

 

                                                      *          *          *

 

    Grita: ¡Tiburón!, y verás lo rápido que aprenden a nadar.

 

    El día del Juicio Final se nos llenará el universo de abogados.

 

   Persuadir es conseguir que los demás se salgan con la tuya.

 

   Hay más vida en los cementerios que en muchas salas de estar.

 

   ¿Hay vida en Martes?

                                                      *          *          *

 

   Hace treinta años este era el país de José Luis Moreno y sus muñecos. Hoy es el país de José Luis Muñeco y sus morenos.

 

   Como decía don Mariano Medina, “se acerca una borrasca por el noroeste de la Península”, y ahí lo dejaba. Y nosotros crecimos con esa incertidumbre de no saber si al día siguiente saldría el sol.

 

   Antaño abrías la caja de Pandora y salían rayos, truenos y demonios. Hogaño sale una musiquita de ascensor que ameniza la bajada a los infiernos.

 

 

De Aforismos, gargarismos y otros ismos, Accidents Polipoètics, Ed. Arrebato, 2011

 

 

Anuncios

~ por juannicho en junio 7, 2012.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: